B. Lípidos o Grasas.
Cumplen una función protectora y constituyen la mayor reserva energética
de nuestro organismo. Su relación caloría-gramo es de 9:1, es decir, 9
kilocalorías por gramo ingerido. Por eso, una dieta rica en este nutriente
inmediatamente lleva al sobrepeso si no se controla adecuadamente.
De acuerdo a su procedencia, se pueden clasificar en endógena o exógena.
La primera es generada por el propio organismo a partir de otros nutrientes;
la segunda viene de los alimentos (mantequilla, aceites o carnes).
Las
grasas son la base energética del trabajo prolongado o aeróbico y su utilización
mejora con el ejercicio. Sin embargo, su ingesta en exceso trae algunos
problemas tales como aumento de peso y colesterol. Por ello, hay que mentalizar
a los deportistas para que consuman grasas procedentes de los aceites
vegetales, cereales enteros y pescado, y disminuyan las carnes, los embutidos,
los huevos y la leche entera.
La proporción grasa-peso corporal depende del sexo y de la edad. A más
edad, aumenta el porcentaje de grasa, el cual siempre es mayor en la Mujer.
La preparación física de un escalador debe considerar el hecho que los
montañistas habitualmente hacen uso de sus reservas de grasa. Dicho de
otro modo, el porcentaje de grasa de un montañista activo debiera ser
mayor al de un futbolista o al de un corredor de fondo, dado que en una
salida por cinco días difícilmente logrará comer lo que gasta y deberá
hacer uso de todo lo que tiene para sobrellevar el sobre
Incluso existen algunas teorías que recomiendan que los montañistas
ganen peso antes de la actividad, de tal modo de llegar en óptimas condiciones
a los días claves de la expedición y no debilitados por la pérdida de
peso (asociada a grasa). Esto no es claro y debe ser evaluado con el sentido
común.
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