El botiquín que hemos preparado para el Everest no difiere mucho del que usamos en el Cho-Oyu, el cual a su vez no era muy distinto al que utilizamos en una expedición clásica en los Andes.
En resumen, los factores a considerar al momento de planificar este item son los siguientes:
a) el aislamiento del lugar, que nos obliga a tener los implementos mínimos para
enfrentar la mayor variedad de eventualidades que nos podamos imaginar.
b) la presentación de problemas relacionados con el frío , tal como los diversos
grados de congelamientos y la hipotermia.
c) la incidencia de enfermedades derivadas directamente de el hecho de estar en
altura , como son los diferentes tipos de edemas y las afecciones de las vías
aereas superiores, tales como las sinusitis, laringitis y similares, que, aunque
menos peligrosas que los edemas, se constituyen finalmente en afecciones
crónicas que deterioran nuestra estadía en la montaña.
Considerando estas tres condiciones particulares, confeccionamos una lista que dista seguramente de ser la mas completa, pero que permite resolver las situaciones más habituales.
Es habitual que nuestros equipos de primeros auxilios
socorren a otras expediciones mas que a los miembros de las nuestras ya
que siempre tratamos de seguir al máximo el principio de …mas vale prevenir
que remediar…, optimizando en todos los casos la aclimatación, la hidratación
y extremando la prudencia.
Por ahora pueden consultar el listado del botiquín. Al regreso
podremos hacer mas comentarios para perfeccionar este listado en base a la experiencia
que viviremos.
Un punto importante de remarcar es el hecho de que el uso del oxigeno para
la ascensión no se debe considerar como uso médico, aunque de todas formas
cada uno de los campamentos debería estar equipado con botellas para enfrentar cualquier emergencia.
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