El principal objetivo del área de las Comunicaciones en esta expedición es lograr una radiocomunicación expedita y confiable entre las Andinistas y sus miembros de apoyo, en todo momento
y en todos los puntos posibles de la ruta de ataque a la cumbre.
Esta comunicación se efectua con equipos de radio VHF Kenwood modelo TH-22 AM3. Estos usan baterías Ni-cad recargables BP-32 (originales). Además cada equipo lleva un pack portapilas BP-9 que energiza la radio con 4 pilas alcalinas y/o recargable alternativas de Nicad o Nickel-metal-hibrid.
Para batallar con las bajas temperaturas (ya que ésta inhibe la entrega de energía en todo tipo de baterías y/o pilas) se usan hand warmers, bolsitas que dan calor por aproximadamente 6 horas a 30 grados celcius. Sin embargo esto último sólo se usará
en condiciones de frío extremos. Lo normal es portar las radios en los bolsillos de las parkas de alta montaña, hablando por medio de un micrófono parlante SMC-34 que posee control de volumen manejable, aún con los guantes puestos. Se usa con antena normal, la cola de chancho
de goma irrompible con conector BNC. Para aquellas ocasiones en donde la comunicación se dificulte porque ya no es visual, se cambia la antena de goma helicoidal por una telescópica RA-3 de un ¼ de onda, también con conector BNC.
Hay 2 equipos VHF bases de 45 watts. Cada uno de ellos se instalará en los campamentos bases: el localizado a 5.350 metros sobre el nivel del mar y el segundo
al final del glaciar Khumbu. Las radios VHF son Kenwood TM-261 M2. Llevan como antenas bases ASP-7A de un ¼ de onda (patas de gallo). Estas son muy livianas y dan un ángulo de radiación casi global, lo que permite un óptimo rendimiento
en la montaña a cortas distancias.
En esta expedición la distancia entre el campamento base y el punto más lejano a comunicar no supera los 18 kilómetros en línea recta. Eso si que hay importantes obstrucciones. Por lo tanto no es posible comunicar todos los puntos en todo momento. Es necesario establecer
un sistema de repetición de mensajes por medio de un posteo entre los diferentes comunicantes.
Las radios bases tienen que estar permanentemente encendidas, es decir a la escucha. Se alimentan desde los bornes de acero inoxidable del banco de baterías, cada una de 60 amperes, selladas del tipo marino de descarga profunda (deep-cycle). Estas baterías son alimentadas por medio de
grupos generadores de gasolina tipo Honda EM-500 o Coleman Powermate de 1.000 watts. Adicionalmente se dispone de 2 paneles solares de 55 watts c/u por banco de baterías. Estos paneles hacen fluir la energía eléctrica colectada de la radiación solar angulados hacia el sur a
25 grados (el Everest está a una latitud de 25 grados norte) hacia los reguladores de voltaje solares (19-a 13.8 Volt) de tal forma que aportan buenos amperes-hora durante a lo menos 5 horas diarias al banco de baterías respectivo.
Además de hablar por radio, la idea original era enviar material audiovisual. Para ello, se tomarían fotos digitales por medio de una pequeña cámara de video de Kenwood VH-C1. Esta última permite almacenar 10 fotos digitales y se conecta a cualquier portátil
VHF Kenwood TH-22 A. Esta radio portátil transmite por el aire data digital a distancia para poder ser recogida nuevamente con un radio Kenwood, que realmacena la información en otra cámara VH-C1. Luego, ésta descarga todas las fotos a un PC por medio de un cable, el PC comprime
las imágenes, se conecta al teléfono satelital y luego se envía la información a Chile.
Esto en teoría, porque algo ha fallado en esta cadena tecnológica (en estos instantes desconocemos la causa exacta) y no hemos recibido material gráfico. Pero, por otro lado, el esquema con que se organizaron las radios ha resultado exitoso, permitiendo una clara, útil
y eficiente comunicación entre los expedicionarios.
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