Saliendo del Campo II, se encara inmediatamente
la cara noroeste del Lhotse.
Si bien no extremadamente difícil, es empinada, peligrosa y cubierta
de hielo. Cualquier descuido o error involucra una caida mortal y superarla
involucra una dura prueba a la fortaleza, resistencia y habilidad de los
escaladores. Para peor, constantemente caen por la pendiente pequeños
trozos de hielo y roca que pueden desestabilizar.
El sitio donde se emplaza el campamento es a medio camino, en la pared
misma, antes de pasar la Franja Amarilla, en unas pequeñas plataformas
escavadas y protegidas con rocas. El lugar llega a ser tan incómodo
y extremo, que muchos Sherpas prefieren evitar dormir en el III y se dirigen
directamente al siguiente.
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