Página Inicio Chilenas al Everest

K2 (1996)

C erveza Cristal

En el Karakoram se encuentra la segunda montaña más alta de la Tierra: el K2, con 8.611 metros. Tiene fama de peligrosa, debido a la inexistencia de rutas "normales" que permitan acceder "fácilmente" a su cumbre.
Aquí dirigió su atención Rodrigo Jordán et al. Armó una expedición cuyos integrantes eran, en su mayoría, diferentes a los que habían participado en el ascenso al Everest en 1992, aunque una segunda lectura permite ver que, en esencia, se trataba de la misma cofradía. Ellos fueron: Christian García Huidobro, Alberto Gana, Misael Alvial, Michael Purcell, Aldo Boitano, Alfonso Díaz (médico), Waldo Farías y Rodrigo Jordán (líder). Además, Christian Buracchio y Ralf Oberti, siendo camarógrafos, participaron en labores de apoyo.
Aldo Boitano y Alberto Gana rapeleando a 6.000 mts. Foto: Waldo FaríasObtuvieron el permiso para el espolón Sur-Sureste. Arribaron el 11 de Junio de 1996 al Campamento Base a 5.000 metros de altitud. Se encontraron con la sorpresa que una expedición japonesa también tenía el permiso para esa vía así que tuvieron que compartir la ruta aunque la equiparon en forma independiente.
A fines de junio lograron instalar el Campo I (6.300 m.) en una estrecha terraza. Quince días después armaron el Campo II a 7.000 m. A fines de julio colocaron los últimos metros de cuerdas fijas a los 7.400 metros de altitud y se prepararon para la cumbre. Incluso hicieron un intento, pero el mal tiempo sólo les permitió llegar hasta el hombro del K2 (7.600 m.) donde colocaron el Campo III.
El clima no mejoró y el permiso expiraba el 10 de agosto. Viendo que el plazo se aproximaba inexorablemente, solicitaron una prórroga de cinco días, la cual fue concedida.
Afortunadamente, el 9 de agosto llegó la ventana de buen tiempo. El 10, la cordada de ataque constituida por García-Huidobro, Alveal, Farías y Purcell, subió directamente hasta el Campo II. El 11 continuaron hasta el Campo III con la intención de proseguir a la cumbre a la jornada siguiente, pero llegaron cansados y prefirieron reposar un día, hidratándose y durmiendo ayudados con oxígeno.
Misael Alvial, amaneciendo en el día de cumbre, por sobre el Cuello de Botella. Foto:Waldo FaríasEl 12 de agosto partieron a las 9 de la noche. El principal obstáculo en su camino era el Cuello de Botella, un sector empinado y estrecho que pudieron sobrepasar ayudados por cuerdas fijas. El amanecer los sorprendió a 8.400 metros y en ese instante García-Huidobro se conectó al oxígeno para abrir la huella. Impuso un ritmo imposible de seguir y llegó a la cumbre el 13 de agosto de 1999 a las 9.00 de la mañana. Una hora y cuarto después llegó el resto.
Estuvieron de dos a tres horas en la cumbre. Cuando comenzaron el descenso, Alvial y Farias partieron primero y no notaron que Purcell (que no había usado oxígeno ese día) estaba extremadamente agotado, lo que le impedía moverse con normalidad; además, al resto le quedaba muy poco oxígeno. García-Huidobro se quedó con él y avisó por radio que había problemas; Alvíal y Farías se detuvieron a 8.400 mts., antes del Cuello de Botella, y comenzaron a derretir agua mientras esperaban que bajaran sus amigos. Una vez reunidos intentaron recuperar a Purcell hidratándolo. Al rato, reiniciaron el descenso.
En todo esto habían transcurrido cinco horas y comenzaba a anochecer. Momento muy delicado porque estaban cansados, llevaban mucho tiempo a gran altitud, Farías y Purcell ya no sentían sus pies y aún quedaba mucho.
De 8.400 a 8.100 bajaron utilizando las cuerdas fijas. Las maniobras eran lentas pero finalmente Alvial y Purcell llegaron a su inicio y empezaron a bajar al Campamento, 500 metros más abajo. Pero Purcell se perdió en el camino, se sentó en la nieve y se sacó los grampones y los guantes, porque la hipoxia le hacía tener alucinaciones en las cuales se veía dentro de la carpa. García-Huidobro y Farías lo encontraron, lo obligaron a colocarse el equipo y arribaron al Campo III a las 10 de la noche. Al día siguiente continuaron el descenso y se encontraron con Gana y Boitano quienes estaban en el II como apoyo. De ahí, no hubo mayores problemas.
Este ascenso fue la tercera repetición del espolón Sursureste y el tercer ascenso de latinoamericanos. Tal como se aprecia en este relato, no usaron porteadores de altura ni guías, utilizaron oxígeno y ascendieron usando cuerdas fijas.
Esta expedición también puede verse como el fin de un ciclo asociado claramente a Rodrigo Jordán. Después de 10 años de himalayismo, cuatro expediciones mayores y con el Everest y el K2 a su haber, la Sociedad lo reclamaba para otras funciones y dejó el Montañismo activo. Con su retirada, la disciplina perdería así a uno de los más grandes jefes de expedición nacionales que se haya visto a la fecha.

Expedición Federación al Broad Peak 1992  Expedición Femenina al Cho Oyu 1999