Aunque es un dato desconocido para la mayoría, hubo cierta participación
nacional en los ochomiles cuando éstos aún eran montañas
vírgenes. Encontrar sus nombres y los hechos que los rodearon es
más bien difícil, así que nos basaremos en la información
que Evelio Echeverría pone a nuestra disposición en su libro
"Chile Andinista; Su Historia".
El primer compatriota
que aparece es Jimmy Gavin. Con 22 años de edad, fue invitado a
colaborar en la expedición de Hugh Ruthledge al Everest en 1936,
por el Tibet, pero tuvo una participación secundaria dado que sólo
era el encargado de las telecomunicaciones. La expedición en sí
tampoco llegó muy alto debido al temprano arribo del monzón
que les impidió progresar por sobre los 7.000 metros del Collado
Norte.
Más tarde el destacado alpinista Roberto Busquets participó
en el esfuerzo argentino al (en ese entonces) inescalado Dhaulagiri (séptima cumbre del planeta). Dirigida por Francisco Ibañez, el intento terminó cerca de los 8.000 metros debido a las malas condiciones climáticas, las que a la postre le causarían la muerte al jefe
de la expedición. Busquets evidentemente sólo tuvo una función de apoyo y trabajó como alpinista hasta los 7.200 m.
En 1973, los militares
chilenos Arturo Aranda y Baltazar Catalán participaron en la expedición
italiana de Guido Monzino al Everest. Este intento tendría éxito
y colocaría ocho hombres en la cumbre, realizando la primera escalada
italiana y el decimo tercer ascenso absoluto de la montaña. Con
respecto a nuestros compatriotas, se le ordenó descender al Campo
Base sin justificación alguna cuando estaban a 7.000 metros y preparándose
para intentar la cumbre. Ante lo ocurrido, optaron por abandonar la expedición
(y eso que Aranda
era camarada de Monzino).
Estos esfuerzos individuales fueron dando paso poco a poco a las aspiración de escaladores nacionales que deseaban conquistar estas montañas en un esfuerzo propio. Las dificultades naturales de una empresa como ésta sólo
fueron abordables a fines de la década del 70 cuando diversos grupos con estilo y características propias, comenzaron a dirigir su mirada a las cumbres más altas del planeta.
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