Philippe
Vincent Reuter Bourgeaux es un ciudadano francés que ha estado
ligado a nuestro país desde hace casi 16 años, ya sea por
motivos labores o deportivos.
Nació el 29 de enero de 1967 en Francia y realizó sus
estudios en Annecy,
una hermosa ciudad con lagos y centros de esquí localizada en los
Alpes, 50 kilómetros al sur de Ginebra.
Era excelente alumno, lo que le permitía ser desordenado. Hábil
para los deportes, practicó varios de ellos a un muy buen nivel:
balón mano, kayac, atletismo, esquí, tenis y gimnasia olímpica.
En esta última disciplina ganó varios títulos locales
y regionales e incluso llegó a la final del Campeonato de Francia,
terminando en el puesto 25.
En 1983, su padre viaja a Chile para hacerse cargo de los refugios de
esquí de la Alianza Francesa. Philippe inicia su larga relación
con nuestro país en junio de 1983, cuando aprovecha sus vacaciones
de verano para conocer el lugar de trabajo de su padre.
Quedó maravillado, especialmente de los centros de esquí.
Pero también inició una relación sentimental que
lo hicieron regresar apenas terminó el Bachillerato.
Ya en Chile, su objetivo inicial era muy simple: conocer mucho, experimentar
más, aprender español y terminar los estudios por correspondencia
que tenía con el Conservatoire
Nacional des Arts et Metiers. Para ello, tuvo que volver a Francia
dos o tres veces a rendir exámenes, pero tras cinco años
de estudio se tituló en "Contabilidad y Gestión de
Empresas", y también en "Estudios Contables y Financieros".
Sin descuidar lo anterior, su pasión por el esquí lo llevó
a convertirse en Instructor de Esquí en el Refugio de la Alianza
Francesa en La Parva
en 1987. Una cosa lleva a la otra y luego obtuvo un diploma como Instructor
de Esquí Primer Grado en la Escuela Nacional de Instructores de
Ski, en La Parva
en 1987. Más tarde, sería Instructor de Esqui en la Ecole
de Ski de Manigod en Francia en 1988. También, fue co-entrenador
de esquí del equipo Angel Fire Ski Camp en Nuevo Mexico, Estados
Unidos.
Muy emprendedor, siempre estaba atento a nuevas oportunidades. Con dos
amigos, crearon una empresa informal que ponía música y
luces en eventos. Lo simpático era que ellos mismos se fabricaban
los equipos.
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